viernes, 24 de marzo de 2017

Porque la fruta mas dulce se recolecta con la explosión de su color




Si yo pudiera hablarte. Si mis manos, si mi voz te tocara...
No me escuchas, es aún demasiado pronto para que sepas que existo. 
Me gustan tus hechos y también todos los gestos de tus prosas y de tus versos.
Hilvanar la vida lentamente por el reverso del dolor,
y cubrir con grandes lienzos todos los espejos, para que nada impida tu regreso.

Como no estuve el día de tu partida, estaré aquí el día de tu llegada.
También yo he vuelto de la guerra cuando ya nadie sabía de mis pasos.
Alejo de tus ojos el pañuelo, que esta hecho de ternuras arrugadas,
De la frescura que viene tras el sol, cuando tras el sol no viene nada.


En primavera, 
un día  por la mañana, 
tan temprano que los muertos no tuvieron tiempo a despertarse, 
Tu vuelves a nacer. 
Inmensamente.

                                                                                                                                                           Amie

1 comentario:

María Perlada dijo...

Sentir sus palabras en la piel de tu alma, sentir su partida y también su cercanía.

Un placer volver a leerte, mi preciosa Amie.

Un beso enorme.